...Por razón filosófica o por razón de fe, el respeto de la libertad y dignidad de la persona humana debe ser el deber de todo profesional que esté, en forma directa o indirecta, vinculado a las comunicaciones sociales.

Esta obligación lo compromete a tomar conciencia de su rol en la sociedad y asumir la defensa de los más altos valores cívicos y morales, no agotando los mensajes en la apariencia de las cosas y llegando, en cambio, a la esencia de las mismas.

  1. Toda Agencia de Publicidad debe asumir que cumple una función en las comunicaciones sociales y que, desde ese punto de vista, se constituye en moderadora de la opinión pública.
    Esta posición obliga a quien quiera que la desempeñe, a asumir a la persona humana como protagonista de la sociedad y contribuir a su formación, afirmando los principios elementales de honestidad, equidad, integridad y buen gusto en todos los mensajes que se produzcan.

  2. Las Agencias deben fomentar y mantener la unión y disciplina entre los miembros, por todos los medios a su alcance. Ningún miembro de la USAP difamará o desacreditará abierta ni veladamente a cualquier otro socio, con actos o palabras que puedan poner en duda su integridad moral, su honradez, su habilidad o la calidad de sus servicios.

  3. En resguardo del prestigio de la actividad y de intereses comunes, los miembros de la USAP asumen la responsabilidad de competir éticamente, basando la obtención de las cuentas publicitarias en el mérito profesional.

  4. Es obligación fundamental e ineludible de las Agencias asociadas, la de respetar celosamente el secreto profesional, no usando para otros fines que los autorizados por los anunciantes la información que le sea suministrada, y hacer primar y defender los legítimos intereses de los mismos en la conducción de su actividad publicitaria.